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Herminia Brumana
Escritora, periodista, dramaturga y activista argentina. Escribió nueve libros, tres obras de teatro y diversas publicaciones periódicas.
Por Rocío Gil Gloria Claro Publicado en Vidas para ser leídas 2 Comentarios 3 min lectura
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Esta señorita ha hecho hoy un grave mal. Ella no se lo imagina porque no tiene alma de maestra, porque no sabe ver a través de los ojos de los chicos. Será una gran música, todo lo inteligente que se quiera, pero para andar entre chicos no se necesita sabiduría sino tacto. En la escuela no precisamos técnicos sino corazones. Un chico es una cosa demasiado delicada para que pueda manipularse sin cuidado (…) explicaba Herminia Catalina Brumana en Tizas de colores, publicado en 1932.

Años de trabajo como docente, una gran sensibilidad y la mirada atenta, llevaron a esta muchacha, nacida en 1897 en Pigué, provincia de Buenos Aires, a convertirse en una de las máximas referentes de la educación argentina. Las ideas socialistas y anarquistas de su familia italiana habrían calado hondo en la personalidad de Herminia, quien, tras completar sus estudios secundarios en una escuela normal de Olavarría, regresó a su pueblo natal para trabajar como maestra en la escuela primaria.

Pero con los años también se convertiría en escritora, periodista, dramaturga y activista, teniendo en su obra nueve libros, tres obras de teatro y una gran participación en diversas publicaciones periódicas. En 1917, a sus 20 años de edad, fundó la revista Pigué. Un año después se publicaría su primer libro: Palabritas, una obra para niños que buscaba promover la lectura entre ellos.

Los temas centrales que recorrieron su vida y su obra se vincularon, principalmente, al lugar de la mujer y sus derechos, la educación, la infancia, el amor libre y las desigualdades sociales. Con gran sensibilidad y avidez por señalar las injusticias que tanto le dolían, Herminia Brumana desarrolló una prosa en la que puede leerse su pasión por la educación y las fuertes convicciones que movían su andar, hace ya cien años atrás.

En 1921 contrajo matrimonio con el dirigente socialista Juan Antonio Solari, con quien se radicó en Buenos Aires y desde donde continuaría desarrollando su labor en diversas escuelas, organismos y asociaciones. Viajó por Estados Unidos y México dando conferencias sobre cuestiones vinculadas a la literatura y la educación en la Argentina.

Falleció en 1954, a sus 56 años, dejando tras de sí un legado que sería reunido por la Sociedad Amigos de Herminia Brumana que editó, en 1958, sus obras completas, hoy disponibles incluso digitalmente. Diversas calles, escuelas, plazas y bibliotecas adoptaron su nombre para homenajearla y mantenerla presente entre todos los argentinos.

Conociendo a Herminia Brumana nos enteramos que en las Cabezas de mujeres existe Nuestro hombre quien lleno de Tizas de colores sube a lo alto de La grúa. Desde ahí escribe Cartas a mujeres argentinas en las que cuenta cosas tales como que A Buenos Aires le falta una calle y que en el teatro existe una Protagonista olvidada, y lo firma, ese hombre: Me llamo niebla.

Desde Tinkuy revalorizamos la obra de esta gran docente argentina y nos proponemos continuar disfrutando y difundiendo su intensa vida y su maravillosa producción.

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